En Las Varillas parece que se quiere dotar de un espacio de gran atracción turística. Tal como en otros lugares existen las aguas danzantes, aquí se quieren crear las “aguas ascendentes”.
Si, aunque resulte increible es lo que se está intentando llevar a cabo.
Seguramente que si se consigue este gran logro, no sólo que se generaría un elemento de encanto singular sino que sería un acontecimiento que alteraría todo el sistema físico. Hasta hoy se sabe que siempre el agua fluye hacia abajo.
Por el contrario, la actual gestión de gobierno ha dispuesto realizar los desagües de la calle Ituzaingó y su continuación Suipacha, con una particularidad: que el agua vaya hacia una zona que es más alta que la misma caída natural del nivel.
Evidentemente quiere rememorar lo que ya había realizado en años anteriores sobre la calle La Pampa (frente al Aero Club) donde había construido un verdadero “Cañón del Colorado” porque el trabajo que se había efectuado en ese sector era ¡temerario!
Nos preguntamos: habrá existido una época en donde la asignatura "Niveles" no se dictaba en la Universidad?!